Como las teclas de un piano

 

Soy mi mejor amigo y mi peor enemigo,
bien se endulzarme la vida,
como bien me la se amargar,
el vaso es el recipiente
que a los dos estados me llevará.

El secreto esta en la dosis,
que nunca sabré preparar,
pues con nada en la vida
me he sabido conformar.

Jamás buscaré culpables
de si hay sol o esta nublado,
quien más culpable q yo
de mis logros o mis llantos.

Reflexiones de un día oscuro
y esperando los más claros,
pues como las teclas de un piano,
habiendo más blancos que negros,
me compensa seguir tocando.

Hoy escribo desde el llanto
y vuelvo de nuevo al gozo,
pues como las teclas de un piano,
habiendo más blancas que negras,
me compensa seguir tocando.

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